Los vencidos.

Articular históricamente lo pasado no significa conocerlo “tal como realmente ha sido”; significa apoderarse de un recuerdo tal como refulge en el instante de un peligro. Para el materialismo histórico se trata de eso, de aferrar una imagen del pasado tal como inesperadamente se le presenta al sujeto
histórico en el instante del peligro. El peligro amenaza tanto al patrimonio de la tradición como a sus destinatarios; para ambos es uno y el mismo: prestarse a ser el instrumento de la
clase dominante. En cada época ha de intentarse, de nuevo, arrebatarle la transmisión al conformismo que está a punto
de sojuzgarla. El mesías no viene sólo como redentor; viene como vencedor del Anticristo. El don de avivar en lo pasado la chispa de la esperanza reside sólo en aquel historiador que
está penetrado de lo siguiente: ni siquiera los muertos estarán seguros si el enemigo vence. Y este enemigo no ha dejado de vencer. Walter Benjamin.

domingo, 25 de diciembre de 2011

sufrimiento y crueldad.

En el año 2000, Derrida es invitado a los Estados Generales del Psicoanálisis. Da una conferencia que supone un antes y un después en lo que a un concepto fundamental del psicoanálisis se refiere: la pulsión de muerte. Para Derrida se trata de plantear a los psiconalistas un "más allá" del "más allá del principio del placer."

Pulsión de muerte, crueldad, soberanía, frente a un más allá incondicional, no soberano. Bewältigung, ejercicio del poder, pulsión de poder ("yo puedo") y en particular el poder performativo que organiza el orden simbólico.

Si se trata de "poder" en la pulsión de muerte se plantea la pregunta: "¿Se iba a decapitar al rey o a salvar su cabeza?" Consagrar la muerte del Padre o salvar la cabeza del Padre.

Freud piensa, como el Nietzsche de La genealogía de la moral que la crueldad no tiene contrario, que está ligada a la esencia de la vida y de la voluntad de poder.


Un más allá de la economía.

Economía, poder, "yo puedo", un más allá de la economía, de lo apropiable y de lo posible. Aneconomía. Otra vida que la de la economía de lo posible. Una vida. Justificar un pacifismo no puede hacerse a partir de una economía de la vida. No hacer de la economía un hiato absoluto... la heteronomía, el pasar por el otro, corte absoluto.


Frente a una economía de lo reapropiable, el acontecimiento, la alteridad imprevisible, el advenimiento del que viene, esto excede incluso todo poder, todo performativo, todo "yo puedo", e incluso todo "yo debo".


¿Qué es la crueldad?  


Tenemos que diferenciar de manera radical entre la crueldad y el sufrir. Se trata de que hay sufrimiento, pero sin que nadie me haga sufrir, sin que yo mismo me haga sufrir, sin que yo haga sufrir a otro... simplemente hay sufrimiento. Otra cosa distinta es si introduzco ese sufrimiento en una contabilidad económica, entonces sí hay un me hacen sufrir o hago sufrir, ahora se trata ya de la crueldad. El uso económico, de poder, sobre el sufrir convierte a este en crueldad.

¿Puedo ser perdonado por el mal que sufro? "Perdóname por padecer, corazón mío, ahí donde nadie me desea el mal, ya que de ahí viene el mal que te hice, yo, sin desearlo, sin fe ni ley..."



No hay comentarios:

Publicar un comentario